Nuevamente el fantasma de los militares sobrevuela y aplasta los pocos derechos conseguidos en las endebles democracias de Latinoamérica, en las que la radicalización ideológica no deja que la moneda caiga de ningún lado, y autoproclamándose guardianes de los derechos y libertades del pueblo, se lanzan sobre la presa que no es otra que los gobiernos electos democráticamente.Hasta cuando permitiremos que ocurra y se repita como un mal sueño, hasta cuando daremos los pasos decisivos para que los cuerpos castrenses no terminen con las aspiraciones de los pueblos, hasta cuando lo permitirá la comunidad internacional.
Si la convocatoria de un referéndum, de una consulta popular es inconstitucional, ¿no es más inconstitucional un golpe de estado?, pero asisto asombrado, absorto a la justificación de algunos ciudadanos e instituciones de ese hecho tan lamentable - ¿Después de tantas luchas seguimos sin estar preparados para ser libres en democracia? -; así se acaba con la libertad del pueblo, con la democracia, con la libertad. La democracia tiene sus propios métodos correctivos que al parecer estos señores desconocen; pero eso es otra historia.


