Leyendo (El espejismo de Dios - Richard Dawkins), recordé un artículo publicado ya hace algún tiempo en una revista de medicina… a grandes rasgos es lo siguiente:
Resulta que la fundación Templeton se gasto 2,4 millones de dólares en un ensayo clínico - “Study of the therapeutic effects of intercessory prayer (STEP) in cardiac bypass patients” [Estudio de los efectos terapéuticos de la plegaria intercediente (STEP) en pacientes de bypass cardíacos] – cuyo objetivo era demostrar que las plegarias a dios son eficaces; una apuesta que podemos considerar valiente, ridícula y arriesgada…, el estudio fue encomendado al Dr. Herbert Benson (cardiólogo del Instituto Mente / Cuerpo, Boston), este llego a decir: “la eficacia de la plegaria intercediente en ambientes médicos está creciendo”.
Monitorizaron a mil ochocientos dos pacientes – una muestra significativa - en seis hospitales, todos los cuales recibieron cirugía coronaria de bypass. El experimento fue hecho a doble ciegos y los pacientes divididos en tres grupos:
* El grupo Dos (el grupo de control) no recibió rezos y sin saberlo.
*El grupo Tres recibió rezos y lo sabía. En este grupo se analizó los posibles efectos psicosomáticos de saber que están rezando por uno.
Los rezos fueron hechos por las congregaciones de tres iglesias a las que se les asigno los pacientes al azar; todas distantes de los hospitales. Les fue dado sólo el nombre y la primera letra del apellido de cada paciente por el que debían rezar. A los rezadores se les indicó que incluyeran en sus plegarias, la frase: “por una exitosa cirugía con una rápida y saludable recuperación sin complicaciones”.Los resultados fueron publicados en la revista científica - American Heart Journal 151: 4, 2006, 934-42 - y fueron concluyentes:
*No existió diferencia entre aquellos pacientes por quienes se rezó de los que no recibieron rezos.
*Aquellos pacientes que sabían que eran beneficiarios de los rezos, sufrieron significativamente más complicaciones que aquellos que no sabían que se estaba rezando por ellos. A esto lo denominaron “ansiedad de desempeño”.
No quiero imaginar si los resultados hubiesen sido favorables a su idea, y como no lo fueron se han inventado un número excesivo de absurdas justificaciones...
Ensayo clínico original:
P.D: En la primera foto Richard Dawkins.















