¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNIOS!'

'Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar'

Manifiesto Comunista

jueves, 15 de diciembre de 2011

Reflexión al respecto de la retribución salarial.

Por Carlos Fonseca Terán



En el capitalismo, no todos aportan a la creación de la riqueza según sea su capacidad o su potencial, porque una gran cantidad de personas se encuentran sin trabajo debido a que el mercado las deshecha, no porque no sean necesarias sino porque no son rentables, y otra gran cantidad no desarrollan su potencial por falta de acceso al conocimiento, que es una mercancía más. En este mismo sistema nadie recibe según su trabajo, porque el patrón recibe más que su contribución a la creación de la riqueza, y el asalariado recibe menos que la riqueza por él producida.

En el socialismo, cada quien aporta según su capacidad y su potencial, porque se aprovecha al máximo el trabajo de cada quien (en el socialismo plenamente desarrollado hay cero desempleo, porque la condición para trabajar no es la rentabilidad, sino la necesidad productiva, que aumenta en tanto lo hace también la población y por tanto, la economía no es regulada por el mercado, sino que éste es regulado según las necesidades económicas que a su vez se subordinan a las necesidades de la gente y no al contrario como ocurre en el capitalismo), y todos tienen oportunidad de desarrollar su potencial creativo y productivo mediante el acceso universal al conocimiento, que es un bien de la sociedad en su conjunto y no una mercancía intercambiable. En este mismo sistema cada quien recibe según su trabajo, porque la propiedad es ejercida colectiva y/o socialmente, con lo cual se evita que haya un sector de la sociedad (el de los propietarios que usurpan a sus asalariados directamente y a los demás indirectamente una pate de la riqueza creada directa o indirectamente por estos últimos), aunque una parte de la riqueza creada en el socialismo se distribuye igualitariamente para garantizar el acceso a los servicios básicos (salud, educación, etc.)

El socialismo es la transición al comunismo, donde de igual manera y por iguales razones que en el socialismo, cada quien aporta a la creación de la riqueza según su capacidad y potencial, pero a diferencia del socialismo, en el comunismo cada quien recibe según su necesidad y no según su trabajo, para lo cual se requiere la creación de un ser humano tan diferente al actual como lo es el ser humano actual respecto al resto del reino animal, ya que de lo contrario nadie trabajaría; por eso la característica fundamental del comunismo es que el ser humano trabaja por placer, por el sentimiento del deber cumplido y por la conciencia de que sin el trabajo no es posible la existencia de la riqueza que cada quien recibirá según lo que necesite. Pero lo otro es que las necesidades no significarán lo mismo que ahora, cuando están condicionadas por las necesidades del mercado, lo cual lleva al consumismo y por la relación conflictiva entre el ser humano y la naturaleza a la cual pertenece, lo cual lleva a un modo de vida depredador del ecosistema y del medio ambiente. Esto implica que en el comunismo una característica esencial en la conciencia de ese ser humano cualitativamente superior al actual, será su capacidad de apreciar aquello de lo cual puede disfrutar, contrario a lo que ocurre ahora, que apenas se tiene lo que se deseaba, ya se deja de desear y se desea nuevamente más lo que no se tiene, independientemente de lo valioso que sean los bienes pertenecientes a cada uno de estos dos tipos de cosas según el acceso que cada individuo tenga a ellas. Por eso Marx dijo que la valorización de las cosas se encuentra en relación inversamente proporcional a la valorización de lo humano.

En la realidad actual lo más avanzado de la humanidad se encuentra en busca de un modelo socialista que se corresponda con esta época, y según parece este modelo deberá tener entre sus características, que la propiedad sobre los medios de producción sea ejercida directamente por los trabajadores sin tener necesariamente como intermediario al Estado entre ellos y los medios de producción, que fue una característica predominante del modelo socialista anterior.

Lo idóneo para que esto no reproduzca la propiedad capitalista, es que el derecho de propiedad sea adquirido por el trabajador como tal, por derecho propio, es decir por el solo hecho de trabajar en un medio de producción o en una empresa. En tal sentido, las utilidades de la empresa se distribuirían igualitariamente, entre todos los trabajadores, independientemente de lo que cada uno haga; otra parte tendría que pagarse al Estado en concepto de impuestos que permitan a éste garantizar el acceso a los servicios básicos a toda la población y garantizar el ingreso de las personas que no están en capacidad o condiciones de trabajar, ya sea por edad, por salud o por causas especiales, como son las capacidades diferentes. Pero necesariamente, una parte de la riqueza producida tendría que distribuirse según el trabajo de cada quien, al menos en la etapa socialista como transición al comunismo, pero implementando métodos de gestión económica que estimulen el interés moral y la motivación espiritual para el trabajo, pues de lo contrario no se podría llegar a la siguiente etapa, que es el comunismo. En otras palabras, con la conciencia humana actual, con el ser humano que actualmente existe, la distribución igualitaria absoluta sería un desastre económico.

Algo que se discute en la actualidad es, en base a qué criterio se define lo que cada quien aporta a la sociedad. Uno de esos criterios es el tradicional, utilizado tanto en el capitalismo como en el socialismo para efectos de la definición del salario o del sueldo: que se reciba según la complejidad del trabajo realizado, entendiendo como complejidad la cantidad de conocimientos necesarios para su desempeño. El otro criterio, más apegado a la economía política marxista clásica y promovido por Heinz Dieterich, es que se distribuya según la cantidad de horas trabajadas, partiendo de que el valor de cambio puro del producto según plantea Marx en El Capital, está en relación directa con la cantidad de trabajo socialmente necesario para la creación de un bien determinado, siendo el tiempo la única manera de medir dicho valor.

Este último método tiene la ventaja de que regula de manera natural a lo que cada quien se dedica, pues así el que estudia algo es porque le gusta trabajar en eso y no simplemente porque quiere ganar más, lo cual resolvería el problema de que con el acceso a la educación en el socialismo, llega un momento en que nadie quiere hacer trabajo manual, con lo cual se acentúa la contradicción entre éste y el trabajo intelectual, cuando una de las metas del socialismo es precisamente eliminar esta contradicción, aunque sobre este tema hay muchísimo más que decir. Aún en tal caso, sin embargo, debería garantizarse el acceso obligatorio al conocimiento para todos, fomentando el disfrute del conocimiento por el bienestar espiritual que éste proporciona al individuo.




No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

'(…) el pensamiento crítico es la suprema forma de la libertad individual y colectiva (…)'

Cuaderno de Viajes
KBML - 1917
MK

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...