“(…) Es evidente que en toda la estructura del estado nicaragüense encontraremos prácticas corruptas..., la corrupción es difícil de erradicar especialmente porque esa erradicación depende directamente de la voluntad política de los que manejan el poder en cada nivel de acción y subordinación; y por supuesto, de la capacidad de la militancia y de las masas para detectarla, denunciarla y combatirla ¿Cómo hacerlo cuando incluso el militante ha sido completamente despojado de su posibilidad de elegir a sus candidatos, de influir en las esferas de la organización partidaria y del estado que ha pasado a estar hegemonizada por los intereses propios de la dirigencia política, que no moral? (…) En ese sentido, hay sectores en los que el nivel de corrupción es tan grande –nepotismo, tráfico de influencia, clientelismo, etc.- que sorprende que no haya ninguna acción para combatirlo o siquiera disimularla; especialmente dramático en lo concerniente al Ministerio de Exteriores: nombramiento de personal con nula capacidad de respuesta a los problemas que le son inherentes al cargo, o sujetos que se encuentran bajo dos intereses, por un lado el desempeño laboral para el que han sido nombrados, y por el otro estudios en curso que interfieren en el desempeño de lo primero…, lo que en si mismo implica el abandono de la comunidades de nicaragüenses residentes en terceros países; no menospreciemos ese fenómeno reciente en el que las embajadas se están convirtiendo en patrimonios cuasi familiares, en ellas encontraremos con demasiada frecuencia a embajadores cuyas esposas fungen como Cónsules Generales, etc. (…) Especial atención a la inoperancia del área consular de la embajada de Nicaragua en Madrid que incluso carece de un Cónsul General desde que el anterior fuera destituido (…) En verdad que estos hechos son desafortunado; pues el FSLN, en la realidad actual puede convertirse en la fuerza transformadora que los nicaragüenses necesitamos –allá donde nos encontremos- para alcanzar superiores formas de relaciones sociales, pero para ello requiere urgentemente volver sobre la moral sandinista que hizo única a la organización de Carlos Fonseca Amador, demasiado disipada en el momento, pues estas prácticas son las que están obstaculizando el proceso. Cerrar los ojos no es una opción (…)”
Cuaderno de Viajes
2013

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
'(…) el pensamiento crítico es la suprema forma de la libertad individual y colectiva (…)'
Cuaderno de Viajes
KBML - 1917
MK